domingo, 20 de enero de 2008

Carencia de una asignatura, los sentimientos.


Hace unos días ojeando la prensa encontré un articulo que hacia referencia a unos actos y exposición referentes a la salle Tarragona, que como no podía ser de otra manera se celebraban en la diputación ¿Por qué será?, me percate viendo algunas fotos de que “personas” muy importantes en la vida sociopolítica de Tarragona se habían formado en ese centro bajo las instrucciones de los hermanos del centro…
Hasta hay todo correcto, pero al hacer un pequeño balance de las personas que el centro había formado, me di cuenta que habían salido grandes profesionales que a día de hoy prestan distintos servicios a la sociedad de forma lucrativa, como es normal, también en el balance me di cuenta de que alguna formación política estaba compuesta en un 85% de personas formadas por el mencionado centro, me pregunte si el hecho tenía relación con la falta/carencia de sentimientos de los integrantes de la misma. En mi porquería de cerebro alguna cosa rondaba y incluso me molestaba, cual era el motivo de la carencia de sentimientos de estos individuos, fácil respuesta sería decir que al igual el centro no impartía alguna asignatura relacionada con el tema que nos ocupa, otra podría ser que dicha asignatura era de libre elección y la mayoría de esta formación decidió que era irrelevante para su formación, no mi cabeza un poco bastante corta de ideas no aportaba soluciones a la cuestión que yo me había planteado.

Reunía hechos sucedidos a lo largo de mi vida y un montón de diapositivas como esas tan chulas que ofrece te la ma Maria-reus en su blog se me pasaban por la cabeza y en ellas veía imágenes de mi niñez recogiendo pelotas de esos ahora grandes políticos al jugar a fútbol en ese centro los domingos, cuantos pantalones de tan grandes equipos del centro se tendían encima de mi casa para que estos estuvieran impolutos a la hora de practicar su deporte, cuantas veces siendo niño he recogido sin animo de lucro, la porquería que dejaban tras el partido los padres de los mismos, ahora tan pulcros todos y tan rehaceos a lo que no es perfecto.

De la niñez a la adolescencia hay un pasito y esos que no siendo del agrado de sus papis jugaban conmigo, ahora se iban de fiesta conmigo, el rock catalán de sopa de cabra/sau/sangrait y que se yo nos acompañaban junto a cerveza y risas, ya sabéis buen royo sin diferencia de clases.

Ahora veo y veo como al pasar junto a mi alguno de los padres o hijos giran la cara para otro lado, quizás menospreciando mi situación en la vida.

En la vida si desde la cuna ya no te enseñan a ser persona, a ayudar que lo necesita, ¿que quieres que esperen de ti?.

Algunos Centros de educación doctrinados para inculcar doctrinas totalitarias, en las cuales te enseñan que todo el que no este de tu lado esta en contra de ti y que aquel que ya no sirve es un estorbo.

En fin centros propiedad del poder oculto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues si supieras la que se avecina con la nueva ley de educación, lo que tu expones que vivistes (y vives, con respecto al fomento de las diferencias basadas en las apariencias y la estupidez)no será nada -y a la vez es un anuncio real de lo que sucederá,y en insoportable medida. Tienes mucha razón al considerar que los sentimientos -no en todo caso, afortunadamente- quedan a menudo fuera de los recintos escolares. Quedan ahogados en los corazones de los niños. A mi me parece que en muchos casos,muchos. Se favorecen los aprendizajes de conocimientos para sobrevivir y triunfar en la vada; pero pocas veces para sentirse personas capaces de amar, crear y trabajar, muy pocas, aunque esto, afortunadamente no es todo, pero hay que andar vivos y despiertos. Y fíjate que pena, que en muchos casos la relaciones que los niños y adolescentes eligen entre ellos -que es lo que quieres destacar-no llevan aún la marca del separatismo (no me refiero al político)social; sin embargo los moldes que hay acaban imperando hasta jodernos lo mas preciado que según mi parecer és las posibilidades reales -que muchas acabarían siendo eso, reales-que tenemos de ser felices.
Sinceramente, encuentro muy interesante la reflexión que haces.