jueves, 14 de febrero de 2008

Enfermos de POUM.


Os contaré y a alguno le podrá parecer mentira o exagerado aunque lo dicho sea cierto.

Un buen día o no tan bueno al llegar del trabajo, quizás de doblar jornada para poder pagar lo que se debe pagar para poder vivir llegas a casa, en principio tu casa y te encuentras un puñetero papel al cual no le quieres dar credibilidad aunque lo cierto es que la tiene. Este papelote cambia en ese instante tu vida de ser una persona próspera con ganas de vivir te das cuenta que por todo lo que luchas no importa que no es mas que un esfuerzo en bano, intentas restar importancia aunque lo cierto es que cada día que pasa estas mas jodido y las ganas de vivir se alejan por momentos. Tu meta fijada cambia de repente ahora pasas a ser un enfermo, un enfermo por un mal sin cura. Los síntomas del mismo comunes en casi todos los afectados, falta de ganas para emprender o realizar nada, falta de ganas de vivir, malestar crónico físico, rechazo a los que gobiernan, una serie de síntomas que influyen y cambian por completo tu vida y comportamiento, salud.

A priori podría parecer que no es nada pero lo cierto es que día a día pasas de ser una persona activa a una persona sin metas, sin propósitos. Te sientes utilizado por los que mas tienen, no das importancia mas que a lo que mas próximo tienes, eres un pequeño marginado, excluido por vivir donde vives del la clase política y no te habías dado ni siquiera cuenta.

Pretendes pensar que lo realizado es un error un mal sueño que todo pasará aunque lo cierto es que deberás luchar, gritar asta la saciedad para que se te respete y el resultado de esa lucha se convertirá en daños sicológicos y físicos posiblemente irreversibles.

Alguno no tan fuerte quedará en el camino, bajas de guerra le llaman algunos para nosotros familia, amigos, vecinos, resumiendo personas.

Parece no cierto pero aunque ya medio solucionado lo que ya no nos devolverán será la forma de vivir antes de lo sucedido, nadie podrá devolvernos la fuerza para poder vivir volver a luchar por la vida.

Nos han jodido y bien.

8 comentarios:

Joan Martín dijo...

Hola Juan Carlos, sí algo así me ocurre. En mi caso algo más difuso que como tu cuentas. Sensación, real y penetrante, de que un mundo es el de los políticos y otro muy distinto el que uno pretende y logra vivir día a día. De repente, para nada coincidentes, para nada coincidentes un mundo y el otro a no ser que por algún tipo de fuerza (hasta "democrática", si tu quieres). Algunas cosas a las que tu concedes valor pueden ser perturbadas, trastocadas, radicalmente por la inconsciencia de quienes deberían representarnos, y en estas situaciones críticas notas, ya sin duda, que no lo logran, eso de representarme. De repente yo soy una abstracción un ser general que he de ser sacrificado para el bien general, que es el siguiente: el prestigio, los votos o la economía de ellos, quienquiera que sean ellos, sin duda algunos políticos y allegados también. Te venden nuevamente la moto, a mi que sólo ando o casi siempre uso transporte público. Preocupados por la contaminación, la lumínica; no mire a mi me afecta a la salud la contaminación de mierda atmosférica que pulula sin cesar por el ambiente; también quiero ver las estrellas, como no, pero antes me las tapa el humo jamás filtrado. Que la más grande cosa de todas para una ciudad es el futuro; no mire el día a día que yo cada día lo vivo lo es más de importante que lo otro. Si es que ha de representar sacrificio en pago de salud (física o psicológica) dejémoslo para después y cuando sea posible, eso de la gran grandeza, lo primero lo primero. La mejor zanahoria para ir tirando, la felicidad actual, antes que la "prestidigitación" futura. Todo ello se traduce en una sensación de cierta decepción, tristeza, de hagas lo que hagas la cosa vital tuya puede ser, por causa de otros humanos como tu, totalmente fortuita y caprichosa una pieza en su tablero de su extraño, y desgraciadamente tan familiar, juego.

Sherlock Holmes dijo...

Juan Carlos,
Siempre que ha llovido, después ha "escampado", te lo digo por propia experiencia. Animo y al toro.

Cordialmente, Holmes, Sherlock Holmes.

feliu dijo...

Juan Carlos, hoy he leido que en el Carmel, van a tirar 750 viviendas y recolocaran la gente en el propio barrio en pisos de protección oficial. Dada le alegria del presentador del telediario me ha parecido que todos estan muy satisfechos, la ciudad porque elimina una casas deterioradas, hace nuevas calles y adecenta el lugar y los vecinos porque obtiene pisos modernos y nuevos en el mismo barrio.

Me ha recordado vuestro problema y ante la distinta acogida, me/te pregunto donde está al fin y al cabo la diferencia.

Anónimo dijo...

Afectado, Juan Carlos y Joan Martin estoy de acuerdo con lo que escribiis me pasa y pienso lo mismo que vosotros. Sr. FELIU el periodista alegre que daba la noticias es afectado?.....

Juan Carlos dijo...

joan para el que no lo sufre no lo entiende, lo que esta claro al margen de la solucion es que no se cura.
pedazo de blog as montao.
te espero el viernes.

Juan Carlos dijo...

sherlock son muchas las vividas y bastante jodidas, ahy cosas que no se curan, ojala me equivoque.

Juan Carlos dijo...

señor feliu me parece perfecto lo del barrio del carmelo.
en mi situacion lo importante no es la solucion si no el por que del problema.
estoy de acuerdo en aquel que quiera marchar que lo aga pero para eso no hace falta esperar a un poum uno es libre de hacer lo que quiera cuando quiera no a de esperar, otra es obligar por convicciones propias a marchar a aquel que crees que te estorba, eso creo no es justo.
a alguno le gustara vivir en la vall de la rabasada a mi me gusta mi casa, mi barrio, mi vida, lo se soy un poco tonto pero soy asi,
me podria marchar hoy mismo a otro lugar pero amo donde vivo, no por ello siempre respetare la decision de la mayoria por supuesto, el resultado debera ser el que decida la mayoria y yo lo acatare con respeto.
por supuesto tambien respeto su decision de marchar dice de avenida andorra y usted debera respetar la decision tambien de sus vecinos los cuales tienen derecho a quedarse.

Juan Carlos dijo...

anonimo tienes razon una cosa es ver los toros desde la barrera y otro estar en el ruedo