miércoles, 18 de febrero de 2009

muchos Mossos y mucha policia local para que??


Sucedió que ahora la presencia policial es masiva, que mossos, guardia urbana y diversos cuerpos policiales ocupan permanentemente nuestras calles, barrios.

Pero desconcertantemente a más policía parece ser mayor índice de delincuencia.

Una oleada de robos en diversos barrios de la ciudad de tarragona se ha perpetrado en estos meses que llevamos del año.

Reiterados robos en cabinas telefónicas, en el barrio de san pedro y san pablo la semana pasada un robo nocturno ha una perfumería y hace unos dos días el robo a la cafetería de la Engracia.

Mi curiosidad me lleva ha plantearme si quizás en vez de mayor presencia policial no debería haber mayor efectividad policial y mayor cooperación entre cuerpos policiales.

Lo que esta claro es que el numero de robos ha aumentado, el numero de multas de transito también, el numero de camellos también ha aumentado, el numero de sueldos a pagar de agentes también ha aumentado, podríamos enumerar infinidad de cosas que respectivamente al aumento de efectivos policiales ha aumentado pero amigos/as la seguridad ciudadana esta peor que estaba y eso a golpe de pagina de diario se ve día a día, no hay mejor prueba.

Por eso mañana cuando abandones tu hogar, cierra puertas y ventanas a cal y canto, tu cartera o bolso con cadenas a tu cuerpo debes atar, cambia de coche compra un pote de coche el cual repugne a posibles ladrones, estas medidas son aplicables tan solo a particulares.

Para pequeños y grandes empresarios os aconsejo gastar mas en un buen seguro que en comer y como no cruzar los dedos.

Un saludo y más policía

6 comentarios:

MIAMIMEMATA dijo...

No tengo estadísticas pero por nuestra zona todo parece más tranquilo. Aunque personalmente los ciudadanos no estamos más tranquilos ya que el ambiente de inseguridad se palpa.
A10 i SALUDOS

Apa Noi dijo...

ES QUE LA COSA ESTA CHUNGA, Y LO QUE NOS ESPERA
SALUT

PD la indireca del capitan KHAN, NO LA HAS PILLADO DEL COMENTARIO ANTERIOR

EL CAPITAN KHAN
Roldán viajó de París a Bangkok con un pasaporte argentino y nunca estuvo en Laos


El capitán Khan era un ex agente vietnamita que figuraba en la nómina de Paesa

La supuesta detención de Roldán en Laos fue una farsa urdida por Francisco Paesa y Juan Alberto Belloch, con la intermediación del abogado Manuel Cobo del Rosal para engañar a la opinión pública española.

Los hechos se produjeron de manera muy distinta a como dio a entender la versión oficial del Ministerio de Justicia e Interior. Luis Roldán abandonó su refugio de París el 25 de febrero de 1995 en compañía de dos ciudadanos de origen oriental y con un pasaporte falso argentino. Desde la capital francesa, viajó hasta Kuala Lumpur (Malasia) y, desde allí, pegó el salto definitivo hasta Bangkok (Tailandia), donde le esperaba un colaborador del equipo de Paesa que había reservado una habitación en el hotel de la zona internacional del aeropuerto.

Tras unas horas de descanso, el ex director de la guardia civil se entregó a la policía española que se había desplazado hasta Bangkok, tal y como Paesa había pactado con Belloch, en aquella época ministro de Justicia e Interior.

La persona que entregó a Roldán a la policía española era uno de sus guardespaldas, contratado por Paesa en París. Se presentó como el «capitán Khan» y mostró a los enviados españoles un carné falso de la policía de Laos. Este era otro de los ingredientes de la gran farsa organizada en tierras asiáticas.

La versión real

SE ha podido reconstruir, a partir de una serie de documentos del Ministerio del Interior y de las confesiones del propio Paesa, los detalles de la entrega de Roldán. Estos nuevos datos demuestran que el ex director de la guardia civil nunca llegó a pisar el territorio de Laos (jamás estuvo en Vientiane y Luang Prabang).

Belloch, Paesa y Roldán nunca dijeron la verdad sobre la entrega en Bangkok porque fue uno de los pactos de la negociación.

Belloch, en su primera rueda de prensa, el 28 de febrero de 1994, en la que informó de la detención de Roldán en Laos, aseguró que él no había negociado con nadie; que se había producido una detención y que el fugado había sido entregado por la policía laosiana, tras permanecer un tiempo en Vientiane y Luang Prabang.

El espía Paesa siempre se jactó de contar con un equipo de hombres sincronizados dispuestos a no errar en cada misión que afrontaban. En la cobertura del regreso de Roldán, Paesa contó con un ex agente secreto, dos ciudadanos orientales expertos en artes marciales y varios colaboradores españoles.

Los dos orientales, que acompañaron a Roldán en su viaje a Bangkok y le dieron protección mientras permaneció en París, habían pertenecido a los servicios de información vietnamita. El ayudante del capitán Khan, que se hacía llamar «capitán Asag», era un campeón de kárate.

El falso capitán Khan se identificó ante los agentes españoles con un carné de oficial de la policía laosiana fabricado en España por el propio Paesa con un ordenador y una impresora láser.

Paesa comunicó a Roldán los pormenores de la entrega por medio de una nota que le envió a través de un tal Hans, en diciembre de 1994.

En la nota, Roldán era informado de los pactos a los que habían llegado con el biministro Belloch: «Se ha hecho un acuerdo con un país para que te presentes voluntariamente».

Juego sucio

En la misiva, Paesa también se atrevía a hacer algunas recomendaciones al ex director de la guardia civil: «Tú no eres un hombre para seguir viviendo así el resto de la vida. Tienes una mujer joven y un niño pequeño. Después de todas tus tragedias personales, habías rehecho tu vida, no creo que debas destrozarla otra vez, la tuya y la de los tuyos».

Pero el agente de Interior nunca jugó limpio con su amigo Luis Roldán. Paesa ya había llegado a un acuerdo con Belloch para cobrar, antes de la entrega, 2.700.000 dólares.

El espía, después de mantener una serie de reuniones con policías españoles en París, informó por fax a Belloch de los detalles de la entrega: «Luis Roldán se presentará en el país señalado antes del día 15 de Enero de 1995. Cuarenta y ocho horas después, el Ministerio de Justicia e Interpol serían informados» (Sic). Luego no sucedió así, porque, en la fecha acordada, el entonces presidente Felipe González se encontraba fuera de España.

Por otra parte, Belloch no desmintió ayer la información publicada por EL MUNDO. El ex ministro manifestó en un programa radiofónico: «Si para algo están los fondos reservados es para detener a los delincuentes».

El montaje de Belloch


La entrega de Roldán fue un montaje que tuvo como actores principales a Belloch, Cobo del Rosal y Paesa. El portavoz de esta farsa fue Belloch, quien, el 28 de febrero de 1995, en una rueda de prensa facilitó una serie de datos falsos:

Nada de pactos.- Belloch aseguró que Roldán fue detenido. Y además dijo: «El Gobierno nunca negocia, ni ha pactado».

La realidad fue que Belloch negoció y pactó con Paesa, a través de Cobo, la entrega y no detención de Roldán.

Detención en Laos.- El entonces ministro afirmó: «Roldán estuvo un tiempo en Vientiane, la capital de Laos, y en Luang Prabang». También reconoció que estaban en contacto con las autoridades laosianas para la «entrega administrativa de Roldán, en virtud del principio de reciprocidad», después de que éste fuera detenido.

Este dato tampoco es cierto, porque Roldán nunca estuvo en Laos y, por lo tanto, nunca pudo ser detenido en aquel país.

Exito policial.- Belloch atribuyó el éxito de la detención de Roldán a la investigación de la policía española. Dijo que los agentes se habían desplazado a más de 20 países y que, finalmente, localizaron a Roldán en un país asiático.

Otra falsedad. Como se ha demostrado , la policía se limitó a seguir los pasos que le marcaba Paesa en función de lo que éste pactaba con el ministro.

Fondos reservados.- Belloch reconoció que se habían utilizados fondos reservados en la captura de Roldán, pero «de manera austera».

Belloch omitió el pago de 300 millones de pesetas a Paesa, cantidad que para él era austera.

Los trucos del espía de Interior


Francisco Paesa, por recomendación de su amigo y abogado Manuel Cobo del Rosal, mantuvo en octubre de 1994 una serie de encuentros con los policías españoles que iban tras la pista de Luis Roldán.

Los contactos entre los funcionarios del Ministerior del Interior y el espía Paesa se produjeron en un céntrico hotel de París. El primero de ellos ocurrió el 18 de octubre de 1994.

Paesa, a pesar de que Belloch era amigo de su abogado, no se fiaba de los agentes de Interior y ordenó grabar todas las conversaciones.

Para este trabajo, según confesó el propio Paesa a EL MUNDO en París, utilizó los servicios de algunos expertos españoles.

Los enviados de Belloch, el comisario Juan Antonio González y el inspector Rafael Bermejo, se hospedaron en un céntrico hotel de la capital parisina. La reserva de la suite la hizo el propio Paesa.

Micrófonos

Antes de la llegada de los policías a París, un equipo de colaboradores del espía sembró de micrófonos la habitación y trasladó la base de escuchas al dormitorio contiguo, que también había reservado Paesa. Los agentes españoles se percataron del asunto, pero no adoptaron ninguna medida para impedirlo, porque se habían desplazado a París con el visto bueno de la juez del caso.

La primera reunión duró cuatro horas. En ella, el ex agente se pasó todo el tiempo intentando demostrar que los 1.700 millones de pesetas que habían sido transferidos desde una cuenta de un banco suizo al Aresbank de Madrid eran suyos y no de Roldán.

Paesa echó la mano a la cartera y sacó un billete de 100 francos franceses: «¿Este billete de quién es? ¿De Roldán o mío? El dinero no tiene nombre. Ahora está lavado y puede ser mío o suyo».

Paesa siguió con los juegos malabares. Pidió 100 francos a González, que accedió, y después lo juntó con un fajo de billetes y le dijo: «Ahora, ¿dígame usted cuál de los dos billetes es el suyo? No lo sabe, pues lo mismo me pasa a mí con el dinero de Roldán».

Los policías, nada más llegar a Madrid, informaron a Belloch y a la juez Ana Ferrer.

Anónimo dijo...

vaya ya no se puede ir tranquilo ni por la calle es una verguenza.y lo peor es que esto con el tiempo va a ir a peor y es con lo que vamos a tener que convivir todos y lo que es peor nuestros hijos.ellos dsgraciadamente van a tener o hacer la vista gorda y mirar a otro lado y acostumbrarse a convivir con ello o salir a la calle e intentar como sea poner algun remedio a algo que de momento esta fuera de si i se a ido de las manos.ya que si confiamos en los cuerpos policiales y en la justicia estamos apañados que dios nos libre.

La casa de Pinel dijo...

miamimemata aqui en la ciudad y sus barrios cada dia aumentan los robos, es una pasada.

La casa de Pinel dijo...

apa noi tienes razon no entendi tu mensaje, aunque con lo que ahora me as mostrado tengo para un post y no dudes que le boy a decir a los de camina y rebienta que asi lo hagan, claro esta con tu permiso epp.
un saludo

La casa de Pinel dijo...

anonimo a peor no se si podra ir pues esto es tan solo lo que nos dejan ver, no lo que sucede actualmente en su totalidad.
un saludo